Los juguetes son importantes para los niños, fomentan el ocio y el entretenimiento. Sin embargo, la calidad del tiempo libre no depende del número de propuestas. Hoy compartimos cuáles son las ventajas de priorizar la calidad frente a la cantidad.

1. Valorar los recursos disponibles

En ocasiones, cuando el peque percibe una acumulación de juguetes a su alrededor, no utiliza todos los bienes que tiene a su alcance. Es importante valorar los recursos disponibles de forma responsable. Y, para ello, es recomendable seleccionar cuidadosamente juguetes educativos.

2. Desarrollar la creatividad

Los niños no necesitan tantos recursos a su alrededor para divertirse. De hecho, el aburrimiento también es positivo en la infancia porque fomenta la creatividad y la imaginación.

3. Crear recuerdos en torno a esos juguetes

Los juguetes generan experiencias felices. ¿Qué ocurre cuando el niño interactúa de forma frecuente con sus propuestas de ocio preferidas? Esos bienes tienen un significado emocional. Y, de este modo, se convierten en un recuerdo inolvidable que puede conservarse en el futuro.

4. Mejorar la concentración durante el juego

Una amplia oferta de propuestas de ocio puede incrementar la sensación de dispersión. Por el contrario, tener pocos juguetes incrementa la concentración durante el tiempo de entretenimiento. El niño se centra en aquello que está haciendo.

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5. Fomentar el consumo responsable

La educación en valores puede integrarse en la rutina familiar desde un punto de vista holístico. El consumo responsable no solo se puede practicar en las compras de moda infantil (así ocurre cuando el niño tiene un armario cápsula con prendas básicas). Los regalos que el peque tiene en casa también pueden ser el reflejo de un estilo de vida consciente y sostenible que forma al niño en el valor del cuidado y el respeto hacia el medio ambiente.

Además, esta opción permite invertir más dinero en productos de calidad que tienen una larga vida.


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