En este artículo te contamos algunos mitos sobre las ETS que pueden perjudicar tu salud sexual. Las enfermedades de transmisión sexual son un conjunto de afecciones que contraemos generalmente como resultado de una relación sexual desprotegida. Aunque en el sector médico se habla mucho de ellas, en el ámbito social o doméstico aún siguen siendo un tema tabú.

Es por ello que todavía existen numerosos mitos sobre las ETS que pueden poner en peligro a nuestra salud si confiamos en ellos.

Con el objetivo de desmentirlos, en este artículo estaremos compartiendo algunas de esas mentiras que asumimos como verdades en cuanto a las enfermedades de transmisión sexual.

Top 3 Mitos sobre las ETS que pueden afectar a tu salud

También conocidas como Infecciones de Transmisión Sexual, en este grupo entran numerosas enfermedades, algunas más graves que otras. Las más comunes o las de mayor prevalencia en la población mundial son la gonorrea, la clamidia o el herpes genital.

Y asumir los siguientes mitos como verdades significa arriesgarnos a contraer este tipo de enfermedades.

1. A mí no me pasa

Como con casi todos los problemas o las situaciones negativas que ocurren en la vida, pensamos que contraer una ETS es algo que no puede pasarnos a nosotros. Lo vemos en la televisión, conocemos a un amigo que le ocurrió, pero lo vemos tan lejano que creemos que a nosotros no nos puede pasar.

Y no. No somos invencibles. Si tenemos relaciones sexuales desprotegidas estamos arriesgándonos a contraer enfermedades de transmisión sexual.

Estas enfermedades no discriminan entre sexo, edad u orientación sexual. Incluso teniendo una vida sexual poco activa puede suceder.

2. No es posible contagiarse de una ITS mediante el sexo oral

Este es otro mito sobre las ETS más extendido. Aunque es menos riesgoso que el coito, sigue siendo un peligro si lo haces con una persona que ya tiene la enfermedad.

La boca cuenta con membranas mucosas que pueden ser portadoras de infecciones como el herpes labial, que luego se transmite a los genitales. Otras enfermedades como la gonorrea, la clamidia o la sífilis también pueden ser transmitidas mediante esta práctica.

3. Notaré que mi pareja tiene una ITS

Pensar que porque tu pareja se ve sana, limpia y pulcra está libre de tener una infección de transmisión sexual es un grave error que nos lleva a tener relaciones sexuales sin protección.

Lo asintomático es un aspecto común en muchas de estas enfermedades, por lo que gran parte de las personas ni siquiera saben que las tienen. Y aunque no se muestran los síntomas de forma visible siguen siendo transmisibles a niveles altísimos.

Si has creído alguno de estos mitos, bienvenido al club.

La cuestión no es castigarse, ni lamentarse por el pasado, sino preocuparnos por nuestra salud aprendiendo, conociendo cuales son los riesgos, así como las prácticas más seguras para reducirlos.

De igual forma, tener sexo seguro y hacerte exámenes de manera regular es otra forma de prevención o detección a tiempo que podrían salvarte la vida.

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