Con el confinamiento, se ha hecho menos ejercicio. Y, aunque luego se ha dado algo más de libertad de movimiento, hay personas que han bajado su ritmo de actividad física. Esto unido al teletrabajo y el hecho de no tener ni siquiera que ir y venir al centro de trabajo, ha hecho que se lleve una vida más sedentaria. Y esto se ha traducido, en general, en una silueta menos definida y un cuerpo más flácido, así como un mayor nivel de grasa o celulitis.

Flacidez

La flacidez se puede combatir con una mayor actividad física. Cuando no se es muy amigo de los gimnasios o de los centros deportivos, una buena opción es practicar otras actividades que son más amenas o divertidas, pero que requieren estar en movimiento, como es el caso del baile.

También se pueden integrar actos en el día a día para que sea más fácil moverse. Es el caso de subir y bajar escaleras, por ejemplo, cuando se tiene que ir a comprar, dejar la basura en el contenedor…

Esto, por sí mismo, no será suficiente. Será preciso utilizar cremas reafirmantes. Las opciones son diversas. Entre las mejores figuran todas aquellas que contienen ingredientes como la centella asiática, té verde, vitis vinifera y las vitaminas E y C.

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Grasa

La vida sedentaria facilita la aparición y acumulación de grasa y, evidentemente, de celulitis. Y, en estos meses de confinamiento, la verdad es que parece que se ha multiplicado.

Además de los tratamientos estéticos para eliminarlos como liposucciones, lipoesculturas… es importante emplear un buen producto anticelulítico. Lo mejor es optar por uno que se aplique mañana y noche con un masaje ascendente.

Es fundamental incidir en las zonas más conflictivas. En general, suelen ser los glúteos y muslos. Si es necesario, se pueden emplear los nudillos de las manos para hacer más presión en el masaje.

Otra buena recomendación es desintoxicar el cuerpo con batidos verdes que, por ejemplo, contengan espinacas, apio y piña que se pueden mezclar con un poco de agua.

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