Cada ser humano tiene sus propios motivos para preferir una opción frente a otra alternativa distinta. Más allá del lado dulce del amor, también existen otros aspectos menos amables. Por ejemplo, el desengaño, la sensación de fragilidad emocional o la incertidumbre. Por ello, existen razones por las que una persona no quiere enamorarse.

 

1. Prefiere centrarse en otros aspectos de su vida

El proyecto vital de un ser humano es único. Y el orden de prioridades de cada persona es diferente. Así ocurre cuando alguien prefiere dedicar su tiempo y su atención a un objetivo que no está alineado con la vida de pareja.

2. Una herida reciente

El dolor del desamor deja huella más a largo plazo en el corazón de aquel que necesita más tiempo para sanar la causa de la decepción. Mientras tanto, inmerso en el proceso de duelo, el protagonista prefiere no enamorarse porque no está preparado para ello.

3. Se siente cómoda en su situación actual

La idea de estar en pareja le supone cierta incomodidad puesto que tiene que romper con su zona de confort actual. Tal vez esté muy familiarizado con su estilo de vida reciente y le cuesta imaginarse a sí mismo en un rol diferente.

4. Ya conoció al amor de su vida

Existen personas que consideran que ya conocieron al verdadero amor de su vida y, después del fallecimiento de este, ya no creen que puedan volver a revivir una ilusión semejante. En ese caso, será el futuro el que desvele aquello que, más allá de la creencia personal, está por llegar.

5. Profecía autocumplida

Quien se ha enamorado en varias ocasiones, y ha experimentado un proceso de sufrimiento en todas ellas, tal vez llegue a la conclusión de que ya no quiere volver a vivir esa situación. Es decir, no contempla la posibilidad de un enamoramiento feliz porque cae en el efecto de la profecía autocumplida.


0/5 (0 Reviews)