Durante muchos años, la sociedad occidental convirtió el sexo en un tabú e impuso esta forma de pensar en el mundo. Tanto fue el impacto que aún en la actualidad el conocimiento acerca de la sexualidad humana en la sociedad en general todavía es escaso, si bien se ha ido progresando en su difusión.

En el caso de la sexología, es recién a principios del siglo XX que comenzó a verse como una de las ramas de las disciplinas científicas. La sexualidad humana es un asunto tan amplio y diverso que es necesaria la existencia de profesionales especializados en su análisis y su práctica clínica.

Los especialistas encargados de esta área de estudio y diagnóstico reciben el nombre de sexólogos. Si te interesa conocer qué es un sexólogo y qué hace, te invito a leer hasta el final sin saltarte ningún párrafo. ¡Comencemos!

Un sexólogo o una sexóloga es un profesional que investiga y analiza la sexualidad humana, además, también realiza otras labores. Tanto de educación sexual, como de información, orientación y de asesoramiento sexológico e intervención ante los problemas sexuales y de pareja. Sin olvidar el estudio académico y las labores de divulgación y socialización.

En otras palabras, lo que hace un sexólogo es encargarse y velar por la vida afectiva y sexual de las personas a través de:

  • Educación: ayudando a resolver dudas concretas de sus pacientes sobre conflictos y situaciones que enfrentan.
  • Asesoría: ofrecen alternativas para mejorar o resolver alguna dificultad o problema que tengan en la intimidad sexual.
  • Terapia: indican tratamientos para curar o mejorar las patologías que detectan en la consulta, pueden ser psicológicos o farmacéuticos.

Los asuntos más frecuentes que reciben en consulta están relacionados con la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la disminución en el deseo sexual (tanto varones como féminas) y la anorgasmia, entre otros trastornos. También, la mayoría de los que acuden a estos profesionales son hombres.

En cualquier caso, el rol de los sexólogos es proporcionar información y tratamiento con base científica. Cuando se detectan problemas en alguna de las fases del ciclo sexual (excitación, meseta, orgasmo y resolución), deben definir sus causas y otorgar las posibles soluciones.

Los sexólogos y las sexólogas como norma se han especializado en la materia mediante la realización de un máster de postgrado en sexología. Por lo que es frecuente que tengan una formación de grado relacionada con la sanidad. Es por eso que, en muchos países, la especialización en sexología clínica está habilitada principalmente para ser cursada solo por médicos o psicólogos, que ya poseen estudios de salud previos.

Aunque también se pueden dar casos que recibieron formación en psicopedagogía, pedagogía o trabajo social. Así que hay sexólogos y sexólogas con una terminación de grado de gran diversidad.

Para ir rompiendo tabúes, es importante no perder de vista que la mayoría de los problemas sexuales tiene un origen psicológico o de aprendizaje. No obstante, ante una patología determinada se pueden detectar tanto causas psicológicas como biológicas.

Como habíamos dicho anteriormente, en un principio, todo profesional de la sexualidad humana también lo es de la salud. Por lo que puede buscar las razones detrás de nuestro malestar y encontrar un diagnóstico que nos permita resolverlo.

Asimismo, los sexólogos nos pueden brindar la seguridad y el espacio para hablar de aspectos de nuestra salud que producen vergüenza, dolor o incluso miedo. En el consultorio de un profesional en sexología logramos entender que no estamos solos y que, eso que nos afecta tiene solución.

De manera clara, el sexólogo o sexóloga te puede ayudar de dos modos fundamentales:

1.- Proveyéndote de información científica.

Este profesional conoce a fondo el funcionamiento sexual humano y sabe distinguir entre la información veraz y aquella que forma parte de los mitos sexuales. Estos aún numerosos a día de hoy, por lo que es un terapeuta sexual quien te puede ayudar a superarlos.

La labor divulgativa de los sexólogos, en medios de prensa públicos, colegios, instituciones y consultas, es de gran utilidad. Y sobre todo muy necesaria a la hora de resolver las dudas de la población en esta disciplina.

2.- Tratando diferentes patologías.

Cuando se producen problemas antes o durante el acto sexual, corresponde al sexólogo detectar sus causas y dar las posibles soluciones.

Si es un elemento psicológico, puede comenzar con una terapia para ir tratando esta nueva circunstancia. En cambio, si es una afección fisiológica, es capaz de recomendar un tratamiento farmacéutico o quirúrgico en dependencia del grado de impacto de la patología.

Pero ante una disfunción pueden mezclarse tanto las causas psicológicas como las biológicas. Lo que demuestra la importancia de un trabajo en equipo entre sexólogos, médicos y psicólogos para lograr una mejor atención de los pacientes.

Sin embargo, no se puede olvidar que “ir al sexólogo” sigue siendo una frase tabú para muchas personas. Acudimos al médico de cabecera sin ningún problema, pero cuando se trata de este especialista la cosa cambia. Sobre todo, por los prejuicios y la falta de información acerca de lo que es un sexólogo y lo que en verdad hace.

Debemos tener en cuenta que somos el resultado de una cultura y generación que ha potenciado la reclusión y la represión de la sexualidad humana. Esta percepción negativa, impuesta durante cientos de años por motivos religiosos principalmente, trae consigo problemas y situaciones que evitan el disfrute sexual pleno.

También está el hecho de que la sexualidad pertenece a la parte más íntima del individuo, lo que favorece que existan miedos por superar.

Y lo que hace un sexólogo es ir eliminando capa por capa esos miedos y tabúes hasta que los problemas sexuales desaparezcan. Gracias al trabajo de estos y la socialización de la información se van superando los escollos y cada vez vivimos la sexualidad con mayor naturalidad.

Una prueba de esto es que el número de consultas a los especialistas en sexualidad aumenta año tras año. Demostrando que ya no hay tanto miedo de reconocer que se tiene un problema o dificultad sexual.

Así que, si necesitas información o requieres de ayuda para solucionar una situación que afecta tu sexualidad, no dudes en acudir a un especialista. Después de todo ayudarte es lo que hace un sexólogo.

0/5 (0 Reviews)