Que van más allá de la propia enfermedad. Ya sea porque se ha contraído o bien por la situación de estrés y cansancio que está generando la pandemia, se producen otros efectos no deseados en el organismo y en determinadas partes del cuerpo como es el pelo. Y, más en concreto, la caída de cabello. ¿Por qué se produce? ¿Tiene solución? ¿Qué puede hacerse?

Las causas

La pandemia, el confinamiento y las restricciones en el día a día por la covid-19 han llevado a muchas personas a tener estrés, alcanzando niveles importantes. Y esto pasa factura, aunque haya transcurrido ya tiempo.

Y una de las maneras de manifestarse es a través de la caída del cabello, que puede llegar a producirse de una manera más intensa. Es lo que se conoce como efluvio felógeno agudo.

Esta caída se puede estar produciendo desde hace ya algún tiempo, pero también aparecer ahora. La clave está en que, al sufrir mucho estrés, la raíz del pelo se queda dañada. Esto frena su ciclo de crecimiento, aunque no es un efecto inmediato, sino que se percibe pasados dos o tres meses e, incluso, más.

cabello-caida
Además, no hay que olvidar tampoco que el propio coronavirus provoca caída, ya que la covid-19 strong>daña también la raíz de los folículos pilosos y hace que la pérdida de cabello sea muy evidente, sobre todo, en aquellas personas que han pasado la enfermedad.

La solución

En el caso del estrés, es importante salir de esa situación para lo que pueden ser de ayuda técnicas de relajación, llevar un ritmo de vida más tranquilo, cuidarse más… entre otras posibles opciones.

Tanto en esta situación, como si es por la covid-19 directamente, el pelo suele recuperarse poco a poco. En general, se nota primero un freno en la caída del cabello para, luego, percibir que vuelve a aparecer pelo que es fino y corto pero que, de forma gradual, se va haciendo más grueso y largo. Es un proceso ante el que hay que tener paciencia porque puede durar incluso 12 meses.

5/5 (1 Review)