El Yoga es una disciplina física, mental y espiritual milenaria de la cual se tiene referencia directa desde hace más de 5000 años. La palabra yoga proviene del sánscrito jug’, y se traduce como ‘unir’ o ‘conectar’, de ahí que el objetivo de la disciplina sea fortalecer la conexión del ser humano con el universo que lo rodea.

Aunque no se tiene una fecha exacta de su creación, si sabemos que todas las disciplinas conocidas derivan del texto Yoga Sūtra, el cual fue escrito durante los siglos I y V antes de Cristo, compuesto por cuatro capítulos (concentración, práctica, poderes y liberación), los cuales sirven como reguladores de las disciplinas del yoga moderno.

En la actualidad se encuentran disponibles diferentes versiones, como el AeroYoga, centrado en ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida y combatir los efectos negativos del estrés. Sin embargo, esto lo consigue a través de una versión más creativa, en la que se incluye un columpio de yoga (Trapeze) para asumir posturas de yoga elevados a unos cuantos centímetros sobre el suelo.

¿Cuáles son los beneficios de practicar AeroYoga?

Para aprender esta disciplina, perfeccionar las técnicas y poder sacar el máximo provecho en busca de una mejor calidad de vida, el creador del AeroYoga ha desarrollado el concepto de Retiro Yoga, donde se aprenden los fundamentos del yoga aéreo para conseguir el máximo bienestar posible.

Con el AeroYoga se obtienen los siguientes beneficios:

  1. Incremento de la flexibilidad. Gracias a las diferentes posturas de yoga suspendidos en el aire, se trabaja suavemente las articulaciones de todo el cuerpo, especialmente en las extremidades. En general, ayuda a fortalecer la musculatura, mejorar el equilibrio y aliviar dolores crónicos de espalda, cintura, cuello y caderas, entre otros bastante comunes.
  2. Ayuda a la serenidad de la mente. Durante las sesiones de AeroYoga, la persona consigue sumergirse en un estado de relajación profunda generado a partir de la meditación y la concentración necesaria para ejecutar las asanas colgando en equilibrio sobre la hamaca. Todo esto fomenta la serenidad mental, vaciando la mente de pensamientos parásitos.
  3. Relajación profunda. A nivel emocional, la práctica del yoga aéreo tiene la capacidad de ayudar a que nos alejemos de los ataques de ira, ansiedad y estados de nerviosismo. Esto se consigue por medio de ejercicios de respiración que favorecen la relajación profunda y permitiendo que el alumno desarrolle habilidades para lidiar con situaciones de estrés.
  4. Activa el aparato respiratorio. Los movimientos de yoga en el aire tienen la capacidad de ejercitar el aparato respiratorio, haciendo que el mismo funcione correctamente y se alimente con suficiente cantidad de oxígeno el cerebro y resto de órganos vitales.
  5. Tonifica la silueta y favorece la pérdida de peso. A pesar de no ser un ejercicio de alto impacto, si tiene la capacidad de favorecer la pérdida de peso. Una sesión de 50 minutos quema una media de 320 calorías, mientras los movimientos tonifican la musculatura.
  6. Actúa positivamente sobre la memoria. Al tener que memorizar las secuencias de las posturas, y su posterior ejecución en suspensión, se activan las neuronas.
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