La zona de estar, enmarcada en el salón, es sinónimo de confort. Una comodidad que se vincula directamente con la experiencia de bienestar que ofrece el sofá. Desde el punto de vista estético, la estancia se caracteriza por su dinamismo, puesto que está abierta a cambios que son un reflejo de la irrupción de nuevas necesidades. La compra de un sofá es una inversión que pone en perspectiva el medio o largo plazo. Por ello, es recomendable seleccionar un diseño que combine con varios estilos. De este modo, el mueble luce su mejor versión en un contexto renovado.

1. En blanco

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Un sofá de color blanco combina con looks diferentes. Crea un entorno acogedor junto a un mobiliario en madera. Y también produce una sensación de continuidad visual cuando se integra en una composición con otros muebles que tienen ese acabado. Un sofá que, por otra parte, se transforma con cojines monocolor, estampados o multicolor. Todos los detalles destacan sobre un fondo claro.

2. Punto focal

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En la planificación de cualquier estancia existe un elemento que conviene no perder de vista: el punto focal. El elemento que sobresale en el conjunto con una entidad propia. Puedes elegir un sofá que, por sus propias características y propiedades, ocupe ese lugar en salones con estilos diferentes.

Un sofá sofisticado, por ejemplo, adquiere este protagonismo. Aporta elegancia, glamour y belleza. En definitiva, eleva el look de la habitación con su presencia. De este modo, aunque cambie el contexto, siempre existe un ingrediente que permanece.

3. Máxima suavidad

El color es una de las características esenciales del sofá que viste la estancia. Pero no es el único matiz que describe la esencia de esa propuesta. La estética va más allá de la perspectiva cromática. La decoración del salón conecta con diferentes sensaciones. Un asiento con una textura suave, por ejemplo, incrementa la experiencia de comodidad en la zona de estar. Un sofá de terciopelo, por ejemplo, puede destacar en un entorno ecléctico, vintage, clásico o industrial.

4. Con poco peso visual

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Los metros cuadrados disponibles en el salón condicionan, en gran medida, la elección de un producto que se ajusta a las medidas de la estancia. Pero, más allá de los centímetros o del número de plazas del modelo seleccionado, existen otros factores que aumentan o reducen el peso visual del artículo. ¿Qué matices incrementan la sensación de ligereza? Los tonos claros producen este efecto.

5. Que combine con otros muchos colores

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Es habitual elegir un mismo conjunto de sofá y butacas para vestir el salón con una composición uniforme. En ese caso, el tono elegido actúa como el hilo conductor de una estancia acogedora. Pero también es posible reforzar la diferenciación entre asientos que, a pesar de tener algún aspectos en común, presentan características diferentes.

La versatilidad del tono seleccionado incrementa la posibilidad de añadir contrastes llamativos o sutiles en un lugar dinámico y en continua transformación.

6. Un diseño atemporal

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Cada nueva temporada llega acompañada por la ilusión de descubrir las tendencias de decoración que van a irrumpir con fuerza en los hogares. Tendencias que muestran la creatividad y la actualidad de un universo que ofrece tantas dosis de inspiración. En el mundo del diseño también destaca la permanencia de propuestas que siempre son un acierto. Los sofás con un look atemporal son un ejemplo de ello, tienen una belleza que perdura.

¿Cómo elegir un sofá que combina con varios estilos? El asesoramiento profesional es clave para lograr este objetivo. De este modo, además de adquirir un buen producto, también cuentas con la perspectiva de un experto.

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